Beatriz Vignale y sus frutos: una entrevista nativa

VIGNALE PARA ROTADOR SOLA

 

 

 

 

 

Ing. Agr. Beatriz Vignale 

Docente de la Facultad de Agronomía de la

Universidad de la República  

Estación Experimental Facultad de Agronomía Salto (EEFAS)

Departamento de Producción Vegetal 

Área Mejoramiento  de Frutales Nativos y Cítricos

Salto, febrero 2017

 

La ingeniera agrónoma Beatriz Vignale, se desempeña hace 28 años como docente e investigadora en el área de frutos nativos y cítricos de la Estación Experimental Facultad de Agronomía Salto (EFFAS). En sus inicios la totalidad de sus tareas estuvieron orientadas a la citricultura, pero tiempo más tarde junto a un equipo de investigadores comienza a interesarse por los frutos nativos, su origen, su composición, su naturaleza y utilidades, desarrollando el Programa Nacional de Frutos Nativos. 

 

¿Por qué  Frutales Nativos? 

La agrónoma comentó que la EEFAS, a 105 años de su fundación, tiene una larga tradición en investigación y mejoramiento genético en el área de los frutales que desde sus inicios ha apostado a la obtención de nuevos materiales. En esta búsqueda, Beatriz hacía algún tiempo estaba preocupada por la incidencia de las frutas en la calidad de vida, en cómo poder acercar frutas frescas a lugares alejados y con la inquietud de conocer cuáles eran los alimentos que consumían los pobladores de estas tierras antes de la colonización, ya que las frutas que conocemos y frecuentamos por estos días, fueron introducidas a América, durante este proceso, por el 1493. 

Vignale expuso que para agregar a esta interrogante, en el año 2000, algunas mujeres dedicadas a la venta de dulces y tortas en las termas del Daymán le comentaron la necesidad de hallar un ingrediente nativo, es decir un producto elaborado en base a un fruto identitario de Uruguay, que no pudiera conseguirse en otra parte del mundo, con el objetivo de comercializarlo entre los turistas extranjeros que frecuentaban su local.

 

La agrónoma apuntó que en el año 2005, junto al Ing. Agr. Danilo Cabrera de INIA y el  Ing. Agr. Juan Pablo Nebel de la dirección forestal del Ministerio de ganadería Agricultura y Pesca, conformaron un equipo de trabajo con el que “Decidimos empezar lentamente a conocer nuestras frutas nativas”.

 

Según explicaba Vignale, la investigación tuvo que comenzar casi de cero, ya que si bien se tenían datos de 

VIGNALE Y NEBELla descripción botánica de todas las plantas, faltaba conocimiento en cuanto a su diversidad,  momentos y periodicidad de floración y producción, variedades, entre otros, “todos éstos fueron estudios que se realizaron a medida que fue avanzando el programa”. La agrónoma indicó que este equipo contó además con el apoyo de diversos docentes de facultad de agronomía, química y ciencias, así como INIA, LATU y “El Grupo Nativo”; un grupo de personas de lo más diverso, que incluye amas de casa, chefs, maestras, productores y aficionados, que han apoyado al equipo investigador para poder colectar, analizar, coleccionar y difundir los frutos nativos. Según señaló, con estos aportes se pudo ir determinando la genética, el valor nutricional y ornamental, de los frutos, entre otros. Uno de los estudios realizados por facultad de química y el LATU determinó que las frutas nativas contienen mayor cantidad de minerales y anti oxidantes que las frutas que consumimos normalmente, lo que representó un hallazgo determinante para el equipo que se había planteado como uno de los principales objetivos de su investigación mejorar el acceso a alimentos, particularmente frutas de calidad a la población, aseveró Beatriz.

 

“Sin los chefs nada” 

Dentro de los aliados, en este “Grupo de nativos”, Vignale destacó el rol trascendental de los chefs; que poseen una PLATO NATIVOvisión diferente de los frutos y han sido y serán responsables de gran parte de la industrialización y la difusión de los mismos, que ya han comenzado a aparecer en exuberantes platos de los más destacados restaurantes del este del país. Dentro de las enriquecedoras experiencias, Beatriz destacó la de docentes de la ciudad de Salto que trabajando con alumnos adultos (soldados del cuartel) lograron hacer durante 3 años, recetas con frutos nativos de los más diversos tipos que recopilaron en un pequeño recetario. Señaló además que la chef internacional Laura Rosano ha confeccionado y publicado el “Recetario de frutos nativos del Uruguay” que compila las más diversas recetas en torno a frutos nativos, “un material de altísima calidad, que ya va por su segundo tomo”.

 

¿Por qué industrializar? 

CONSERVAS NATIVAS

Para Vignale, la industrialización es el primer paso para difundir un fruto poco conocido; la población comienza por probar un producto, como yogurt, helado, u otro y reconoce el sabor y es luego cuando se anima a adquirir el fruto propiamente dicho. “El proceso es a la inversa, primero se debe industrializar para luego pasar a la fruta fresca; y aquí nuevamente los chefs han generado su aporte” comentaba la entrevistada.

 

De los logros y desafíos 

Beatriz manifestó que el principal logro del equipo ha sido que luego de 16 años de investigación ya son 9 las especies con las que se trabaja: Guayabo del país (Acca sellowiana Berg Burret), Arazá de fruto amarillo (Psidium cattleyanum Sabine f. lucidum) y de fruto rojo (Psidium cattleyanum Sabine f.cattleyanum), Pitanga (Eugenia uniflora L.), Cereza de monte (Eugenia involucrata L.), Baporetí (Plinia rivularis (Cambess.) Rotman), Quebracho flojo (Acanthosyris spinescens L.), Aguaí (Pouteria gardneriana), Ubajay (Hexachlamis edulis(Berg.) Legr.), Guaviyú (Myrcianhtes pungens Berg Legr.) y que los esfuerzos realizados hayan permitido contar en la actualidad con colecciones en la EEFAS e INIA Las Brujas.

PITANGA

Destacó además que la Pitanga, el Guayabo del país y el Arazá ya se encuentran en colecciones, casa de productores, viveristas

y aficionados. Por lo que cualquier persona en el mundo sabe que esos frutos son nativos de Uruguay y puede acceder a la información.

Vignale se mostró optimista por haber alcanzado el objetivo planteado desde el inicio: que exista un movimiento sobre frutos nativos y que tanto los propios frutos como la información sobre ellos estén disponibles para toda la población. Como anecdótico comentó que en el pasado año 2016, la Cooperativa Nacional de productores de Leche (Conaprole) lanzó un helado de crema con Butiá y pulpa de guayabo, y esto representó un gran logro para el equipo, ya que fue la primera vez que Uruguay contó con un producto de frutas nativas  de venta masiva que llegó a todos los sitios del país.

ARAZÁ

Según la agrónoma, el principal desafío que se visualiza desde el equipo, es la ampliación del número de frutos nativos con los que se trabaja así como la profundización del conocimiento dentro de los ya trabajados. Hasta ahora, mencionó, se ha trabajado con 9 especies,  “pero aún quedan muchas más dentro de los montes por encontrar e investigar”. El conocimiento sobre la biología reproductiva, es uno de los aspectos en los que se necesita profundizar aseveró.

 

La colecta 

COLECTABeatriz indicó que si bien la EEFAS cuenta con un monte de frutales antiquísimo, en el que alguna de las especies datan desde el 1930, como los olivos, los frutales nativos llegaron a la EFFAS e INIA a partir de la colecta del equipo  investigador.

Éstas, aseveró, se realizan siempre en montes que están en predios privados de familias, a las que se les contaba la intención del equipo y de ese modo la familia habilitaba o no el ingreso “En 16 años de colecta, siempre nos recibieron bien” comentaba Beatriz. Para seleccionar de las miles de plantas que se encontraba, explicó, se hablaba con las dueñas de casa y se les preguntaba cual era su planta predilecta, de cual sacaban frutos. Con este criterio se seleccionaba la planta a colectar. Hubo personas incluso, que al enterarse de la iniciativa, enviaron plantas por encomienda de ómnibus. De esta manera es que al 2017 se cuenta con más de 200 tipos de guayabo del país colectados en todo el país, señaló la agrónoma.

 

Valor Ornamental de los Frutales Nativos 

La entrevistada expresó que además de los beneficios respecto a su composición química, los frutales nativos se destacan por su valor ornamental. “Cuando se comenzó a investigar acerca de la ubicación de los frutales nativos en el mundo, siempre se los hallaba en plazas y parques de los más distinguidos en Paris, Nueva Zelanda, California, Bogotá o España”. Diversos escritos, señalaba,  comprueban que los naturistas del 1700 y 1800 se interesaron por estas frutas nativas más por su valor ornamental que por su valor frutal. Uruguay no fue la excepción y también pueden encontrarse frutos nativos en plazas y parques. Entre ellos se destaca la presencia de Guaviyú en las plazas Zabala y Fabini.

 

Frutos Nativos y Aves 

Los frutos nativos son además preferidos por las aves, que gustan también del follaje perenne para su protección, y se alimentan de sus pétalos, flores y frutos. “Ese entorno que se crea en un pequeño jardín donde además de otros árboles hay frutales nativos es un ambiente muy especial, que todos lo podemos lograr y disfrutar”.

 

Encuentro nacional sobre frutos nativos

 Con el objetivo de difundir y acercar los frutos nativos a la población, es que se organiza cada 2 años un encuentro nacional de frutos nativos. La sede

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es rotatoria y hasta ahora se han realizado en Tacuarembó, Cerro Largo, Treinta y Tres, Canelones, Salto y Colonia, comentó Vignale. Durante el 2017, explicó, el encuentro que cumplirá su octaba edición,  se realizará en las instalaciones del Centro Universitario Regional Este (CURE) de Rocha. 

Según expresó Vignale la actividad de 2 días es de  libre asistencia y tiene por objetivo brindar un espacio para que cualquier persona vinculada 

a los frutales nativos pueda exponer su experiencia.  En la primera de las jornadas mencionó, se abre un espacio para las disertaciones, que 

van  desde incursiones académicas hasta emprendimientos locales vinculadas a los frutos nativos y durante la segunda jornada se visita algún predio con estos frutales, de diferentes tipos y zonas. “La cantidad de participantes crece año a año desde la primera edición, de 20 a 200 asistentes” aseveró Beatriz.

 

Para la Facultad de Agronomía es trascendental la difusión de este programa que representa una experiencia innovadora que conjuga la solución a una limitante, la del acceso a frutas frescas, con el valor de la identidad, por tratarse de frutos nativos.

           

“Yo siento que las frutas nativas ya no son más del programa en el que nosotros trabajamos, sino que los frutos nativos son de la gente, pertenecen a cualquier persona que tiene ganas de acercarse a ellos” Beatriz Vignale

 

Por Lic. Romina Escobar López

 para Unidad de Extensión y Actividades en el Medio

Facultad de Agronomía- Universidad de la República

Visto: 5269 Última actualización: Lunes, 13 Marzo 2017