Cómo la variabilidad climática afecta el rendimiento y la composición de la uva

Investigación de Milka Ferrer, Mercedes Fourment y Gerardo EcheverríaCambio Climatico Vid Milka

 

Vid sensible al cambio climático

La vid es un cultivo perenne que se caracteriza por su gran sensibilidad a la variación de los factores del clima. Es reconocido el efecto de las temperaturas y de las precipitaciones sobre la fenología, el rendimiento y la composición de la uva, lo que en viticultura se define como "efecto año", "añada" o "vendimia". En sus orígenes esta última acepción era reservada para años excepcionalmente buenos (Jackson y Lombard, 1993; Mira de Orduña, 2010).
En muchos estudios, la vid es considerada como indicadora del cambio climático por su sensibilidad y respuesta al régimen térmico e hídrico (Jones et al., 2004, 2005; Ferrer et al. 2013, Fourment et al., 2013,). Así, en función de los registros fenológicos y las fechas de cosecha, Chuine et al. (2004) lograron reconstruir las condiciones climáticas ocurridas a partir del año 1370 en Francia.

 

El cultivo de la vid en Uruguay

La región sur del país es la de mayor importancia vitícola (tanto en uva de vino como en uva de mesa) donde se concentra el 96% de las explotaciones. Montevideo y Canelones tienen el 80% de las plantas totales y aportan el 76,3% de la producción (INAVI,2012).
Al mismo tiempo, las variedades para la producción de vino de calidad preferente (V.C.P.) Tannat, Merlot y Cabernet Sauvignon, representan el 47,3% de las variedades tintas.
Estas dos condiciones, porcentaje importante del viñedo concentrado en una zona y número limitado de variedades, constituyen una mayor vulnerabilidad a la variabilidad climática a corto-mediano plazo, y al cambio climático a largo plazo.

 

La investigación en Agronomía

El equipo de viticultura de la Facultad de Agronomía tiene dentro de sus líneas de investigación la influencia del clima sobre la vid. En ese marco se analizó en una serie de años la influencia de algunos factores del clima sobre las variables de rendimiento y composición de la uva. La información agronómica provino de los resultados de investigaciones del período 1994-2012 de tres predios comerciales de Canelones de la variedad Tannat y se la confrontó con la información climática del mismo período. Esta provino de la estación Meteorológica de INIA "Las Brujas" y a los efectos de la importancia sobre el cultivo se analizó entre otros: la temperatura máxima del mes más cálido (enero, comienzo de la maduración), la temperatura mínima de febrero (mes previo a la cosecha), el número de días con temperatura superior a los 30 °C de noviembre a cosecha (influencia negativa sobre los procesos metabólicos) y las precipitaciones acumuladas en las diferentes etapas del cultivo.

Los principales resultados de este estudio y de comparación entre los años del período analizado pusieron en evidencia la variabilidad climática anual térmica e hídrica de la región.

 

Las temperaturas y su variación

La temperatura media máxima de enero registró 5 °C de diferencia entre los años 1996 (26 °C) y 2011 (31 °C). De acuerdo a la temperatura media mínima de febrero, las diferencias fueron de 2,9 °C, comparando el año 1996 (15,3 °C), año predominantemente frío, con el año 2012 (18,2 °C).

El otro indicador, el número de días con temperaturas superiores a 30 °C, fueron 15 en el año 1998 y 53 en el año 2011, contabilizados de noviembre a cosecha.

 

Las lluvias: variables año a año

La variación de las precipitaciones durante el ciclo de cultivo (setiembre a cosecha) en años contrastantes fue de 844,4 mm (2001) y de 294,3 mm en 2009.

El mes previo a la cosecha de cada año (en general febrero) fue el que presentó la mayor variabilidad. En este caso los años extremos fueron la cosecha 2001 con 277,1 mm y la cosecha 2000 con 38,8mm (ver figuras).

 

La influencia de la variación del clima en el cultivo

La variación del clima tuvo su consecuencia sobre la respuesta del cultivo.
Los años de menor rendimiento y menor peso de baya de la serie correspondieron en general a temperaturas registradas en enero y febrero por debajo de la media del período analizado, en tanto que el cúmulo de las lluvias del ciclo del cultivo, y en particular las del mes previo a la cosecha, fueron superiores a la media (por ejemplo años 1998 y 1999).
Por el contrario los años con rendimientos y peso de baya mayores se correspondieron a los años que registraron temperaturas medias esperadas y el volumen de las precipitaciones estuvo por debajo de la media (por ejemplo 1996 y 2007).

 

Cómo se afecta la sanidad del cultivo
Otro parámetro que tiene influencia sobre la calidad de la uva y el vino y el rendimiento son las podredumbres de racimo. Se pudo determinar una correlación significativa (r=0,88) entre el caudal de lluvias del mes previo a la cosecha y la sanidad, que en muchos años determinó el éxito o fracaso de la vendimia. Como ejemplos relevantes podemos citar las cosechas 2001 y 2008, que duplicaron la media esperada de precipitaciones y registraron porcentajes de uva afectada del 54 y 69% respectivamente.

 

 

Baja la acidez y se adelanta la cosecha

En la composición de la uva se constató una marcada tendencia a disminuir la acidez, que al utilizarse como indicador de la madurez de la uva tuvo como consecuencia un adelanto de la fecha de cosecha tecnológica. El número de días desde el 1 de enero a cosecha fue de 75 en 1994, mientras fue de 61 días en 2012.

En condiciones lluviosas (2001), se registró el ciclo de maduración más largo (85 días) mientras que el ciclo más corto, de 58 días, fue en condiciones secas (2009). La evolución del contenido de acidez respondió a la temperatura, en particular las máximas de enero (r=-0,60). En condiciones de temperatura elevada este contenido fue más bajo. En años extremadamente cálidos como 1997 la acidez titulable fue de 4,2 g H2S04/l y en un año fresco (1999) este valor fue de 6,5. El otro parámetro de maduración son los sólidos solubles, que estiman la cantidad de azúcares de la uva y darán el grado alcohólico en el vino.

Este parámetro estuvo asociado fuertemente a las condiciones hídricas durante la maduración y en particular con las lluvias del mes previo a la cosecha. Se determinó una correlación negativa entre estos dos parámetros (r=-0,66). En general los años con concentraciones de azúcares (g/l) por encima de la media se correspondieron con años con precipitaciones y temperaturas por debajo de la media en el período (ejemplo 1994,1999, 2003,2004).

 

  

 

Los estudios preliminares sobre las variaciones cíclicas del clima asociadas al efecto “Niño/Niña” – Southern oscillation (ENSO) han mostrado que tienen consecuencias sobre el rendimiento y la composición de la uva.

 

 

Bibliografía

Ferrer, Milka; Camussi, Gianfranca; Fourment, Mercedes; Varela, Victoria; Pereyra Gustavo. 2013, Sensibilidad y capacidad adaptativa de la fruticultura y la vitivinicultura frente al cambio climático. En Clima de cambios NUEVOS DESAFÍOS DE ADAPTACIÓN EN URUGUAY. Proyecto:TCP/URU/3302. Nuevas Políticas para la Adaptación de la Agricultura al Cambio Climático MGAP-FAO.

Fourment Mercedes, Ferrer Milka, Quénol Hérve.2013., Vitis vinifera L. cv. Tannat: respuesta a la variabilidad climática. Agrociencia Uruguay - Volumen 17 2:45-54.

INAVI. 2012. Estadísticas de los viñedos [En línea]. Consultado 15 abril 2013. Disponible en: http://www.inavi.com.uy/categoria/38-estadisticas-de-via-edos.html.

Jackson DI, Lombard PB. 1993. Environmental management practices affecting grape composition and wine quality – a review. American Journal of Enology and Viticulture, 44: 409 - 430.

Jones GV, White MA, Cooper OR, Storchmann K. 2005. Climate change and global wine quality. Climatic Change, 73: 319-343.

Jones GV, White MA, Cooper OR, Storchmann KH. 2004. Climate and wine: Quality issues in a warmer world [En línea]. En: Proceedings of the Vineyard Data Quantification Society’s 10th OEonometrics Meeting; mayo 2004; Dijon, France. Disponible en: http://www.sou.edu/envirostudies/gjones_docs/VDQS%20Climate%20Change.pdf.

Mira de Orduña R. 2010. Climate change associated effects on grape and wine quality and production. Food Research International, 43: 1844 - 855.

 

 

 

 

Visto: 1777 Última actualización: Viernes, 10 Marzo 2017