Falleció el Ing. Agr. Rodolfo Tálice

 

Tálice internasEl profesor Rodolfo Tálice fue docente de Fruticultura en Facultad de Agronomía durante varias décadas. Referente de todos los agrónomos que se han dedicado a los frutales de hoja caduca, habiendo sido la mayoría de ellos sus alumnos. Combinó su producción académica, por cierto, muy abundante, con trabajos de campo y una profusa actividad en capacitaciones para los técnicos frutícolas.


El Ing. Agr. Antonio Formento, su compañero en Facultad de Agronomía durante muchos años, describe su trayectoria con estas palabras:


Es con profundo pesar  que los agrónomos de este país y demás actores relacionados a la granja nacional, comunicamos  que el Ing. Agr. Mg. Sci. Rodolfo Talice ha fallecido. Sí, en estos días, tuvimos que despedir a un colega  que contribuyó y mucho, al conocimiento y al bienestar de muchos uruguayos, como  técnico, como compañero de trabajo y como amigo.


Fue uno de los técnicos fundadores de la Estación Experimental “Las Brujas”, en la que demostró su capacidad de orientación y tenacidad para con su desarrollo, sobre todo para con el equipo técnico de Frutiviticultura y para el sector.


Comenzó esta aventura con su título de Ing. Agr. de la Facultad de Agronomía - UDELAR para luego perfeccionarse con estudios de posgrado. Para ello fue a Chile con toda su familia a estudiar y completar su Maestría en Fruticultura.

 

Con todos sus conocimientos y un cúmulo de anhelos, volvió al país a colaborar en la segunda reestructura del Centro de Investigación en Fruti-Horti-Vitivinicultura, nombre de la institución en aquel momento. Se incorporó como colaborador directo del Dr. Chester W. Hitz, profesor de Fruticultura de la Universidad Estatal de Pennsylvania. En esta etapa colaboró con la suscripción de un convenio de colaboración técnico-profesional y de formación de técnicos uruguayos, con tres universidades de EE.UU, que abrió la oportunidad a que varios técnicos uruguayos pudieran realizar también sus estudios de posgrado. Los resultados de este convenio no se hicieron esperar y muchos productores  saben hoy que varias de las limitantes productivas que se tenían en ese momento pudieron ser levantadas. Esto se logró entonces con la orientación de Rodolfo Talice y el trabajo del equipo técnico nacional, con el aporte de técnicos extranjeros, con el equipamiento de los laboratorios de la Estación, no solo en el área de la fruticultura sino también de la Horticultura y la Protección Vegetal.


Algunos de los puntos de mayor interés, en el área de la Fruticultura, sobre los que trabajó el grupo de Las Brujas fueron: el manejo sanitario de los frutales, con el aporte de los técnicos de la Universidad Estatal de Michigan;  el manejo y la conservación de frutas, con el aporte directo del Dr. Hitz y demás técnicos de la Universidad Estatal de Pennsylvania; y finalmente, el  programa de introducción, evaluación y liberación de nuevos cultivares de frutales, con apoyo de técnicos de la Universidad de Texas.


No cabe dudas de que este comienzo le fue difícil, diría muy difícil pero que, lentamente le permitió a él trazar la huella que, con el tiempo, facilitó el establecimiento del embrión de una institución exitosa al servicio de la granja nacional, como lo es hoy la Estación Experimental “Wilson Ferrerira Aldunate” de INIA Las Brujas.


Pero hay que destacar que Rodolfo Talice pudo llevar a cabo esto, por su  inteligencia pero también y muy especialmente por los conocimientos adquiridos en muchos años de labor y la experiencia adquirida junto a sus padres en la granja familiar de Peñarol.


También fue el compañero de trabajo que nos ayudó a todos nosotros a enfocar y realizar un trabajo más fecundo, con ideas firmes y que mantenía con muy buen espíritu. Fue el técnico en la oficina y en el campo. Muchas veces lo vimos con la tijera de podar, otras tantas ayudando a fertilizar los ensayos y otras tantas más, colaborando técnicamente en la cosecha de los ensayos instalados.


Pero, sin lugar a dudas y quizás lo más importante que se deba destacar hoy, es que,  por lo menos para algunos fue el amigo que muchas veces, diciendo solo lo justo y oportuno, ayudó a mantener en alto los objetivos que tanto persiguió.


Hace unos años atrás, la SOCIEDAD URUGUAYA DE HORTIFRUTICULTURA en su congreso, lo distinguió por su labor, un reconocimiento que a muchos de nosotros nos alegró profundamente y descontamos que a él también.


En aquel evento y con una profunda emoción decíamos, quienes tuvimos la oportunidad de entregarle una placa recordatoria, que estuvimos bastante tiempo buscando un adjetivo que semblara realmente lo que queríamos reconocer en él en ese momento y finalmente fue el de Maestro. Y seguimos pensando lo mismo hoy, ya que enseñó desde la quinta, enseñó desde la Estación Experimental “Las Brujas” y también lo hizo desde la Cátedra de Fruticultura de la Facultad de Agronomía-UDELAR.


Es por esto que queremos darle un giro a esta palabras que comenzaron siendo de dolor por su separación física, por otras de felicidad por haber tenido la dicha de compartir con él muchas horas de trabajo fecundo.


A sus familiares y amigos más íntimos, un gracias muy grande y el compromiso de seguir hasta donde podamos con los ideales de Rodolfo Talice

 

 

 

Visto: 467 Última actualización: Jueves, 02 Julio 2020